La madrugada del 12 de enero dejó una de esas galas de los Globos de Oro llamadas a marcar tendencia en la carrera hacia los Oscar. La 83ª edición de los premios que concede la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood (HFPA), celebrada en el emblemático hotel The Beverly Hilton de Beverly Hills, confirmó pronósticos, dejó alguna sorpresa y también un sabor agridulce para el cine español.
Mientras Una batalla tras otra y Adolescencia se coronaban como las grandes triunfadoras de la noche, Oliver Laxe se marchaba de vacío pese a partir con opciones claras.
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Con Nikki Glaser repitiendo como maestra de ceremonias y una alfombra roja repleta de rostros conocidos —desde George y Amal Clooney hasta Julia Roberts, Ana de Armas o Timothée Chalamet, inseparable una vez más de Kylie Jenner—, la gala volvió a convertirse en un escaparate de glamour y cine en mayúsculas. Pero, sobre todo, fue el escenario del triunfo rotundo de Una batalla tras otra, la esperada película de Paul Thomas Anderson protagonizada por Leonardo DiCaprio.
El filme, que partía como favorito con nueve nominaciones, cumplió con las expectativas al alzarse con cuatro Globos de Oro, convirtiéndose en la película más premiada de la noche. Basada en la novela Vineland de Thomas Pynchon, se llevó los galardones a mejor película musical o comedia, mejor actriz de reparto para Teyana Taylor, mejor guion y mejor dirección para el propio Anderson, que reafirma así su estatus como uno de los cineastas más influyentes del cine contemporáneo.
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En el apartado de drama, el Globo de Oro a la mejor película fue para Hamnet, dirigida por Chloé Zhao y basada en la aclamada novela de Maggie O’Farrell. La cinta, que pone el foco en Agnes, la esposa de William Shakespeare, encontró también reconocimiento en la interpretación de Jessie Buckley, premiada como mejor actriz protagonista en drama por un papel de enorme sensibilidad.
La categoría de mejor actor en una película dramática fue para Wagner Moura, protagonista de El agente secreto. La cinta brasileña dirigida por Kleber Mendonça Filho se llevó además el Globo de Oro a la mejor película internacional, imponiéndose a Sirat, el filme original de Movistar Plus+ dirigido por Oliver Laxe. Una derrota doble para el cineasta gallego, que tampoco logró el premio a la mejor banda sonora, finalmente concedido a Ludwig Göransson por Los pecadores.
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Precisamente esta última, dirigida por Ryan Coogler, era otra de las grandes favoritas de la noche con siete nominaciones, pero tuvo que conformarse con dos galardones: el de Göransson y el controvertido premio al mejor logro cinematográfico y de taquilla.
Entre las interpretaciones más celebradas, Rose Byrne fue reconocida como mejor actriz protagonista en comedia o musical por Si pudiera, te daría una patada, mientras que Timothée Chalamet logró por fin su primer Globo de Oro tras cinco nominaciones gracias a su papel en Marty Supreme. Visiblemente emocionado, el actor dedicó el premio a Kylie Jenner, agradeciéndole su apoyo constante. Stellan Skarsgård, por su parte, se alzó con el galardón a mejor actor de reparto por Valor sentimental.
La animación también tuvo su momento con Las guerreras k-pop, el fenómeno de Netflix que se llevó los premios a mejor película de animación y mejor canción original por Golden.
En televisión, el protagonismo estuvo más repartido, aunque con una clara vencedora. The Pitt, el intenso drama médico de HBO Max protagonizado por Noah Wyle, se alzó con el Globo de Oro a la mejor serie dramática y al mejor actor, logrando pleno en sus nominaciones. Rhea Seehorn fue reconocida como mejor actriz de drama por Pluribus, la nueva serie de Vince Gilligan.
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En comedia, The Studio, la sátira sobre la industria de Hollywood de Apple TV, triunfó como mejor serie y mejor actor para Seth Rogen, mientras que Jean Smart sumó su tercer Globo de Oro gracias a Hacks.
Sin embargo, la gran triunfadora en el ámbito televisivo fue Adolescencia. El drama de Netflix sobre un joven acusado de asesinar a una compañera de colegio arrasó con cuatro premios: mejor miniserie, mejor actor para Stephen Graham, mejor actriz de reparto para Erin Doherty y mejor actor de reparto para Owen Cooper. Michelle Williams, ausente en la gala, se llevó el Globo de Oro a la mejor actriz en miniserie por Dying for Sex.
Una noche de consagraciones, confirmaciones y alguna decepción que vuelve a demostrar que los Globos de Oro siguen marcando el pulso del audiovisual internacional.














