La noche del 31 de diciembre de 2025 volvió a convertirse en uno de los grandes termómetros del consumo televisivo en España. Como cada Nochevieja, millones de espectadores se reunieron frente al televisor para despedir el año al ritmo de las Campanadas, una tradición que, pese al auge de las plataformas digitales, sigue siendo uno de los eventos más potentes de la televisión en abierto. Y, una vez más, La 1 de RTVE salió victoriosa del duelo.
La cadena pública se impuso con contundencia en el momento más simbólico de la noche: el minuto de las doce uvas. La emisión desde la Puerta del Sol congregó a más de 5,8 millones de espectadores, alcanzando una cuota de pantalla cercana al 36,3 %, una cifra que confirma el músculo de RTVE en las grandes citas en directo y que la sitúa muy por delante de sus competidores.
🎆 #CampanadasRTVE gustan, ¡y mucho!
En la última noche del año logran un 40,6% de cuota y 5.969.000 de audiencia media entre todos sus canales🔔 Solo en @La1_tve, son la emisión más vista del día:
📺 34% de cuota y 4.993.000 espectadores.#QueVivaLaTele #Audiencias pic.twitter.com/zbQguBa0WH— Dos30′ (@Dos30TV) January 2, 2026
En segundo lugar se situó Antena 3, que volvió a apostar por un formato reconocible y muy comentado, con Cristina Pedroche y Alberto Chicote al frente. La cadena privada reunió a 3,87 millones de espectadores y firmó un 24,1 % de share, consolidándose como la opción privada más vista de la noche, aunque sin lograr arrebatar el liderazgo a La 1 en el momento decisivo.
El resultado refuerza una tendencia que se ha repetido en los últimos años: la cadena pública domina el ritual colectivo de las Campanadas, mientras que Antena 3 mantiene una base fiel que responde tanto al espectáculo como al fenómeno social que rodea cada año a su retransmisión.
Más allá del enfrentamiento directo entre las grandes cadenas nacionales, las televisiones autonómicas también jugaron un papel destacado. TV3, por ejemplo, logró un notable 36,1 % de cuota de pantalla, con cerca de un millón de espectadores, demostrando que las retransmisiones con identidad propia siguen siendo una apuesta segura en determinadas comunidades.

El liderazgo de La 1 no se limitó únicamente al momento de las uvas. La programación especial de Nochevieja —con espacios de humor, música y formatos de balance del año— ayudó a reforzar su posición durante toda la franja nocturna, consolidando una noche redonda para RTVE en términos de audiencia y marca.
Los datos de las Campanadas 2025 vuelven a dejar una conclusión clara: la televisión lineal conserva un poder único cuando se trata de eventos compartidos. En una era dominada por el consumo bajo demanda, la despedida del año sigue siendo un punto de encuentro masivo, donde la emoción del directo y la tradición pesan más que cualquier algoritmo.
Con su victoria en la noche más simbólica del calendario, RTVE despide el año celebrando algo más que la llegada de 2026: la vigencia intacta de la televisión como experiencia colectiva.














