La nueva película de Pedro Almodóvar, “Amarga Navidad”, se perfila como uno de los trabajos más profundos y personales del cineasta manchego. En un relato íntimo, inspirado en episodios de su propia vida, Almodóvar transforma el dolor en lenguaje cinematográfico y da forma a un universo donde los afectos, las heridas y la memoria conviven con la grandeza de sus actrices: Bárbara Lennie, Aitana Sánchez-Gijón, Victoria Luengo… y Milena Smit, quien se consolida como la nueva musa del director.
En conversación con Harper’s Bazaar, Almodóvar no duda en elogiar a la joven actriz: “Me inspiré en ella absolutamente. Es el único papel que está escrito para una actriz. Yo no visualizaba ningún otro personaje, nada más que el de Natalia [al que da vida Milena]. Pero en lo que me inspiré no es en algo que le hubiera ocurrido a ella, sino en su modo de respirar, de decir, de estar presente frente a la cámara…”.
Milena, protagonista además de la portada del número de marzo de Harper’s Bazaar, confiesa la admiración que siente por el cineasta y el respeto mutuo que se ha cultivado durante los años: “Es un director importantísimo, y muy, muy respetado, pero yo lo que más siento hacia él es justo ese respeto hacia su persona. Y porque él también siempre me lo ha transmitido así. Al principio sentía muchos nervios, porque ha habido un proceso también en mí desde el rodaje de ‘Madres paralelas’, donde me sentía más inocente, más niña. Ahora me siento con más herramientas, más asentada en mí como Milena, y no sólo como actriz”, explica la intérprete a la revista.
El reportaje revela también la reflexión de ambos sobre la vulnerabilidad, la identidad y la actualidad internacional. Almodóvar reconoce la importancia del sufrimiento como motor creativo: “A mí me inspira mucho más el dolor y la dificultad que la felicidad y el bienestar. El amor es un lugar necesario y alguna vez en tu vida debes conocer ese amor apasionado que te hace perder la cabeza”, declara.
Y añade un análisis contundente sobre la situación política mundial: “No podemos ser insensibles a las barbaridades que estamos viendo con el ICE en EE.UU. Uno tiene que ser consciente de que el mayor país del mundo, el más poderoso, no está viviendo una democracia, porque todavía los medios hablan de ‘democracia imperfecta’. ¿¡Qué coño democracia imperfecta!? Es puro fascismo brutal donde impera la ley de la selva, del más fuerte.

Desde que terminó la dictadura creo que el mundo no ha vivido una época más peligrosa que la de ahora mismo. Estamos al borde de que todo salte por los aires: EE.UU, Rusia, China, la alianza de este hombre [Trump] con otros locos también…”, afirma el director.
Milena también comparte su visión crítica sobre cómo se transmite la historia a las nuevas generaciones: “Ahora mismo hay adolescentes de 12, 13, 14 y 15 años que dicen que esto con Franco no pasaba. ¿Y tú qué sabrás? ¿Qué sabes tú de Franco? A mí me asusta pensar que a estas alturas todavía un adulto le está transmitiendo esa información a un niño”, señala la actriz.
El director destaca la evolución de Milena a lo largo de los años: “Como, además, somos amigos, la comunicación es fácil. Pero Milena tiene mucho talento; lo tenía hace cinco años y lo sigue teniendo ahora. Pero sí que noté en este rodaje que había crecido, ahora tenía la sensación de estar con una mujer que se llama Milena, una mujer adulta a la que le han pasado cosas y no es exactamente la misma”, comenta Almodóvar.

Para la actriz, el proceso creativo ha sido también un camino de autodescubrimiento: “Recuerdo que cuando empecé a trabajar, que fue una cosa detrás de otra y, mientras tanto, estaban pasando cosas en mi vida que no estaba pudiendo dedicarles el tiempo de trabajarlas y seguía, seguía, seguía… hasta que llegó el ataque de pánico. Y ahí, o te paras o te paras”, confiesa.
Añade además una reflexión sobre la saturación informativa y la deshumanización contemporánea: “A veces siento que hay tanto ruido, tanta sobreinformación, y escuchamos tantas barbaridades en las noticias o en las redes sociales que siento que nos hemos vuelto un poco impermeables, insensibles y deshumanizados”.
“Amarga Navidad” promete, así, no solo un retrato íntimo y emocional de Almodóvar, sino también una ventana a la mirada de una nueva generación de actrices, capaces de sostener la complejidad de los sentimientos y la intensidad del cine del director.














