Pablo López y Laura Rubio han llevado siempre su relación sentimental con la máxima discreción. Se conocieron en La Voz en 2017, aunque no fue hasta 2020 cuando comenzaron su historia de amor. Desde entonces, han sabido proteger su intimidad de los focos, y esa misma filosofía marcó su boda secreta del pasado 19 de julio en Madrid.
El enlace, celebrado en la Basílica de Jesús de Medinaceli, fue íntimo y reservado únicamente a familiares y amigos cercanos. De aquella ceremonia trascendieron algunas imágenes en las que la artista aparecía con un vestido blanco muy ajustado, lo que disparó rumores de un posible embarazo. Sin embargo, su entorno no tardó en desmentirlo, aclarando que la pareja simplemente quería vivir su día con discreción y sin grandes despliegues mediáticos.

El enclave elegido para esta segunda boda es La Casería del Tomillo, una espectacular construcción fortificada del siglo XVII rodeada de naturaleza. Un espacio que combina historia, privacidad y encanto, ideal para reunir a sus seres queridos en un ambiente íntimo pero festivo.
Aunque la lista de invitados se mantiene en secreto, todo apunta a que Pablo contará con la presencia de algunos de sus amigos más cercanos y compañeros de profesión. Nombres como David Bustamante, Raphael, Antonio Orozco o los coaches de La Voz —Sebastián Yatra, Malú o Eva González— podrían sumarse a esta fiesta que promete ser inolvidable.

No obstante, la pareja quiere que este encuentro se desarrolle en la más estricta privacidad. Según ha adelantado El Español, los novios habrían pedido a sus invitados que entreguen sus teléfonos móviles a la entrada de la finca, con el objetivo de evitar filtraciones y proteger al máximo la intimidad de su celebración.
Con esta segunda boda, Pablo López y Laura Rubio pondrán el broche de oro a su historia de amor, disfrutando de un día muy especial junto a los suyos, pero siempre fieles a su manera de entender la vida: con discreción, cercanía y mucho cariño.















