La Academia de Operación Triunfo 2025 abrió anoche oficialmente sus puertas en una primera gala que reunió emoción, nervios y sorpresas. Con la expectación de cada arranque de edición, los 16 concursantes pisaron por fin el escenario y dejaron ver, tras solo una semana de trabajo, las primeras pinceladas de lo que podrán dar en esta nueva temporada del talent musical.
El arranque no pudo ser más enérgico: todos juntos interpretaron “Yo quiero bailar” de Sonia y Selena, un guiño pop a la cultura de verbena que llenó de color y dinamismo el plató. A partir de ahí, comenzó el verdadero reto: las actuaciones a dúo, ocho en total, en las que cada pareja demostró cómo había encajado la convivencia artística en estos primeros días.

La variedad fue la clave de la noche. Guillo Rist y Cristina sorprendieron con “APT”, una mezcla de ROSÉ y Bruno Mars que dio a la gala un aire internacional. Claudia Arenas y Judit se sumergieron en el universo urbano con “Carita Triste” de Ana Mena y Emilia, mientras que Salma de Diego y Max trajeron la frescura pop con “We Don’t Talk Anymore” de Charlie Puth y Selena Gomez. Téyou y María Cruz se atrevieron con “Canijo” de Judeline, uno de los números más originales de la noche, y Crespo y Guille Toledano apostaron por la emoción melódica de “Mariposas” de Marc Seguí y Pablo Alborán.
El viaje musical siguió con Olivia e Iván Rojo, que pusieron ritmo y sensualidad con “I Like the Way You Kiss Me” de Artemas, mientras que Lucía Casani y Carlos llevaron la gala hacia terrenos más poéticos con “La danza de las libélulas”, de Manuel García y Mon Laferte. La velada la cerraron con intensidad Laura Muñoz y Tinho, interpretando el clásico de Phil Collins “Against All Odds (Take a Look at Me Now)”, demostrando que en OT siempre hay espacio para los himnos eternos.

Tras la última nota llegó la primera gran decisión: el público eligió a Cristina como la favorita de la noche, con un 18% de los votos. La joven no solo brilló en el escenario, sino que consiguió conectar con la audiencia, que la premió con el primer puesto de la temporada.
No todo fueron alegrías. El jurado, implacable en sus valoraciones, propuso a Claudia, Judit, Iván Rojo y Max como nominados. La tensión se trasladó entonces a profesores y compañeros. El claustro académico, con Noemí Galera al frente, decidió salvar a Judit, mientras que el voto de los concursantes dio otra oportunidad a Max. Así, los dos primeros nombres en entrar en la cuerda floja de la edición fueron Claudia e Iván Rojo, que esta semana dependerán del público para continuar en la Academia.
La gala, emitida en directo en España y en seis países de Latinoamérica, ya está disponible bajo demanda en más de 30 territorios a través de Prime. Un arranque vibrante que confirma que OT 2025 ha vuelto dispuesto a emocionar, sorprender y, sobre todo, descubrir nuevas voces para la música.














