Jennifer Lawrence, una de las actrices más influyentes de su generación, será homenajeada con el Premio Donostia en la 73 edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián. La gala tendrá lugar el próximo 26 de septiembre en el Auditorio Kursaal, donde la intérprete recibirá el máximo reconocimiento del festival y se proyectará su última película, Die My Love, dirigida por Lynne Ramsay.
Con 35 años, Jennifer Lawrence ya cuenta en su carrera con un Oscar por El lado bueno de las cosas (2013) y una filmografía que incluye títulos como La gran estafa americana, No mires arriba, Joy y la exitosa trilogía de Los juegos del hambre. Según el festival, el Premio Donostia reconocerá no solo su talento frente a las cámaras, sino también su capacidad para influir en la industria del cine actual.

Die My Love, además de contar con Lawrence como protagonista, marca un punto de inflexión en su carrera al participar también como productora. La película, ambientada en la América rural, retrata a una mujer atrapada entre el amor y la locura y tuvo su estreno mundial en el Festival de Cannes. Junto a Lawrence, el filme cuenta con actores de la talla de Robert Pattinson, LaKeith Stanfield, Nick Nolte y Sissy Spacek, y llegará a los cines el próximo 7 de noviembre.
Desde 2018, Jennifer ha ampliado su influencia detrás de las cámaras al cofundar la productora Excellent Cadaver junto a Justine Ciarrocchi. Bajo esta firma, han desarrollado proyectos como Causeway, No Hard Feelings (Sin malos rollos) y los documentales Zurawski v. Texas y Bread & Roses, este último reconocido con el prestigioso premio Peabody.

En lo personal, Lawrence ha encontrado estabilidad junto al comerciante de arte Cooke Maroney. Tras sonados noviazgos con Nicholas Hoult, Chris Martin y Darren Aronofsky, Jennifer contrajo matrimonio con Maroney en 2019 y la pareja tiene dos hijos, el primero nacido en 2022 y el segundo en abril de este año.
Con este galardón, Jennifer Lawrence se suma a la lista de grandes figuras del cine internacional homenajeadas por el Festival de San Sebastián, consolidando su estatus como un referente tanto delante como detrás de la cámara.















