El regreso de Drag Race España ya tiene fecha en el calendario. Tras la emisión de su primera edición All Stars esta primavera y la victoria de Le Cocó en la cuarta temporada regular, el exitoso talent show de Atresplayer vuelve a escena este septiembre de 2025 con una quinta temporada que pretende reafirmar su papel como uno de los programas más influyentes de la televisión en España.
El anuncio de la renovación no ha sorprendido a nadie. El formato, basado en la franquicia creada por RuPaul en Estados Unidos, acumula cuatro temporadas regulares y un All Stars que han mantenido al programa en los primeros puestos de conversación social semana tras semana. La audiencia leal, el impacto mediático y el prestigio internacional consolidan a Drag Race España como un producto cultural tan relevante como necesario para la comunidad LGTBIQ+ y la televisión actual.
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El regreso llegará con importantes novedades. La organización ya ha confirmado que la recompensa económica para la ganadora aumenta hasta los 50 000 euros, frente a los 30 000 de ediciones anteriores. Un gesto que no solo eleva el nivel competitivo, sino que refleja la ambición de una temporada que, en palabras de Atresmedia, busca “llevar aún más lejos los valores de creatividad, diversidad y espectáculo que la audiencia espera del formato”.
Un jurado consolidado y la fórmula que funciona
En cuanto al equipo creativo, no habrá sorpresas: Supremme de Luxe volverá a ejercer de maestra de ceremonias, con su carisma y humor característicos, y el jurado seguirá contando con los habituales Javier Calvo, Javier Ambrossi y Ana Locking. Junto a ellos, la ya tradicional lista de jueces invitados aportará momentos memorables, como ha ocurrido en cada edición.
La mecánica mantendrá la estructura habitual: retos semanales, pasarelas temáticas, lip syncs para evitar la eliminación y la gran final, en la que una de las concursantes se alzará con la ansiada corona. A mediados de septiembre está previsto el esperado Meet the Queens, el capítulo de presentación de las nuevas participantes, que suele convertirse en trending topic en cuestión de minutos y adelantar algunas de las personalidades que marcarán la edición.
Un escaparate para la diversidad
Más allá de la competición, Drag Race España se ha consolidado como un escaparate para la diversidad artística y personal de las drag queens en nuestro país. Cada temporada ha contribuido a visibilizar distintas realidades del colectivo: identidades trans, migrantes, discursos feministas, cuerpos no normativos y trayectorias marcadas por la resiliencia.
En este contexto, la quinta temporada aterriza en un momento clave, con debates sociales abiertos sobre los derechos LGTBIQ+ y la representación en medios de comunicación. Lejos de limitarse al entretenimiento, el programa sigue siendo una herramienta para normalizar, educar y dar voz a quienes durante años estuvieron fuera del foco mediático.
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Un fenómeno que traspasa la pantalla
Las cifras demuestran que Drag Race España es ya mucho más que un simple concurso televisivo. La emisión de cada capítulo se convierte en tendencia en redes sociales, con miles de interacciones en directo, memes virales y visionados colectivos organizados por fans en salas y bares de todo el país. La marca Drag Race, respaldada por World of Wonder, Atresmedia y Buendía Estudios, es sinónimo de calidad audiovisual y atención al detalle, lo que garantiza una experiencia televisiva a la altura de cualquier gran producción internacional.
El reto ahora será mantener la frescura y seguir sorprendiendo a una audiencia cada vez más exigente, pero los precedentes invitan al optimismo: Drag Race España ha sabido reinventarse temporada tras temporada, con perfiles cada vez más variados y propuestas creativas más ambiciosas.
La cuenta atrás ha comenzado
Con el anuncio oficial ya sobre la mesa, solo queda esperar unas semanas para conocer el elenco que intentará suceder a Le Cocó como superestrella drag nacional. La quinta temporada promete coronar a una nueva reina y reafirmar, una vez más, por qué este programa sigue siendo imprescindible para la televisión, la cultura pop y la lucha por la visibilidad.
El fenómeno drag sigue rugiendo, y España vuelve a demostrar que la creatividad, la diversidad y el talento no tienen límites sobre la pasarela.














